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Industria oil and gas en Colombia: ¡como vamos, vamos bien!

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El 2019 es el año del inicio de la reactivación de la industria Oil & Gas en Colombia al abrirse nuevas ventanas de oportunidades para el país y los inversionistas, gracias al empuje que le ha dado el gobierno del Doctor Iván Duque, quien ha liderado un proceso de preparación que han logrado ejecutar exitosamente la Ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez y el Presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, Dr. Luis Miguel Morelli. 

Colombia tiene gran potencial en tierra firme y costa afuera, en yacimientos convencionales y no convencionales, por lo que el Gobierno, los gremios, la academia y las empresas del sector están alineados y comprometidos con garantizar la autosuficiencia energética del país, dada la preocupante realidad, donde solo tenemos, con el stock de reservas probadas a finales de 2018, menos de 9,8 años para gas y también algo menos de los 6,2 años para petróleo que teníamos a inicios de este año (1).

Y es que los esfuerzos que se han venido desarrollando por fortalecer la institucionalidad hidrocarburífera, con el fin de garantizar que la industria siga siendo motor de crecimiento y desarrollo económico y social para el país, están tomando vía libre, después de casi 5 años de espera y muchos sufrimientos procesos de reactivación, que aunque se sienten lentos, tienen la velocidad apropiada para la ejecución en los tiempos que un sector tan grande requiere.

Esta condición de freno a la economía petrolera afectó no solo a las compañías del sector, sino también a todos los que desarrollaron su estabilidad económica en torno a esta gran industria, como son sus profesionales, y no me refiero únicamente a los ingenieros de petróleos, sino a esos casi 100.000 empleados que perdieron sus trabajos durante la época de la crisis. También caen en este grupo los proveedores de bienes, los suministradores de servicios, las comunidades que se relacionaban y reciben beneficios de los proyectos ejecutados en sus lugares de influencia directa e indirecta, y todos esos actores que se relacionan con las compañías que generan energía a través del petróleo y el gas en nuestro país y en general, en el mundo.

Las últimas semanas han sido muy positivas para el sector gracias a que inició el segundo ciclo del Proceso Permanente de Asignación de Áreas (PPAA) y adicionalmente, el Consejo de estado dio luz verde para la realización de los cuatro Proyectos Pilotos Integrales de Investigación (PPII), que determinarán la viabilidad de desarrollar la exploración y explotación de Yacimientos No Convencionales en forma responsable, segura y eficiente aplicando la controvertida tecnología del fracking de la cual hablaremos más adelante.

Es interesante recordar que la primera subasta se logró cerrar con 11 bloques adjudicados, lo que implica una probabilidad de incrementar reservas hasta unos mil millones de barriles adicionales e inversiones cercanas a los 500 millones de dólares en el periodo de exploración de dichos bloques. En lo que va de este año, ya se han adjudicado 16 contratos para la exploración y producción de petróleo y gas en el país (incluyendo los 11 provenientes del PPAA)  (1). Esto indica que vamos bien.

En las dos semanas anteriores, fueron presentados los detalles del portafolio de bloques petroleros para la segunda subasta del PPAA, en la cual se buscan adjudicar 59 bloques, de los cuales 54 están ubicadas en área continental y 5 costa afuera. Los mejores estimativos indican que se espera que 35 produzcan crudo y 24 gas (2).

Por otro lado, la industria ve con optimismo la aclaración del Consejo de Estado, donde a pesar que se mantienen las medidas cautelares, no se impide la realización de los PPII; esto no significa, por ahora, que el fracking haya quedado aprobado para fines comerciales, pero permite ejecutar estos proyectos de investigación para tener una línea base con información y datos reales que permitirán tomar las decisiones para aprobar la producción comercial mediante esta técnica (3).

Aun así, la decisión de fondo sobre este tema se estaría dando en el 2020, debido a que la demanda de nulidad contra las normas que regulan esa técnica aún está en etapa de pruebas, y el Consejo de Estado está recogiendo testimonios a la espera un informe técnico y científico sobre el tema que debe elaborar la Universidad Nacional (3).

El fracking es una oportunidad de oro para revertir la disminución de los suministros de energía, ejemplo de ello, es que Estados Unidos se haya convirtió en el mayor productor del mundo gracias a esta técnica, con una producción que aumenta de manera sorprendente y generando riqueza en el mediano plazo a los países que han desarrollado toda una industria en su entorno (4).

Por lo que, para proteger la economía del país y garantizar el bienestar, desarrollo y calidad de vida de los colombianos, la industria del petróleo y el gas tiene que prosperar.

Más allá de las reservas probadas que tenemos, todavía se cree que hay mucho petróleo y gas por descubrir y desarrollar en el país, en regiones cuyas estructuras geológicas sugieren una alta probabilidad de reservas comercialmente viables, tanto convencionales como no convencionales.

Así que no podemos negarle la posibilidad y restringir el desarrollo de la industria en ambos escenarios dados los enormes beneficios para el panorama energético, económico y social de Colombia.

Sin la producción de petróleo y gas natural, nos volveríamos rápidamente dependientes del suministro extranjero. Y una vez que eso ocurra, la economía nacional se vería seriamente afectada al dejar de recibir los ingresos fiscales por exportar petróleo y porque tendríamos que incurrir en costos altísimos por la importación de hidrocarburos con el fin de cubrir la demanda energética interna.

Estos son desafíos muy grandes que enfrentamos todos nosotros. Y me refiero a "nosotros", porque estoy hablando de la industria petrolera en su conjunto: productores, consumidores, gobierno, compañías petroleras y gasíferas, instituciones financieras, academia, agremiaciones y demás actores. El orden del mercado y la estabilidad es una responsabilidad compartida por todas las partes.            

Confiamos en que la industria superará con éxito los desafíos que enfrenta y que seguirá aportando en materia económica, de sostenibilidad y desarrollo para las comunidades y la mejora en la calidad de vida de todos los colombianos

Imágenes:

  1. Comportamiento del precio del Indicador Brent para Petróleo en Septiembre de 2019
  2. Áreas ofertadas por la Agencia Nacional de Hidrocarburos, PPAA, 2019
  3. Pronósticos de producción en Colombia hasta 2021.

 

Fuentes:

  1. https://www.oilchannel.tv/noticias/el-sector-petrolero-colombiano-se-destaca-en-la-region
  2. https://www.oilchannel.tv/noticias/conozca-como-transcurrira-la-segunda-ronda-del-proceso-permanente-de-asignacion-de-areas
  3. https://www.oilchannel.tv/noticias/via-libre-para-proyectos-pilotos-de-fracking
  4. https://www.oilchannel.tv/noticias/es-coherente-el-comportamiento-en-el-mercado-petrolero-mundial

 

Fuentes Imágenes:

  1. https://www.bloomberg.com/quote/CO1:COM
  2. http://www.anh.gov.co/Asignacion-de-areas/Paginas/PPAADefinitivo.aspx
  3. https://www.paisminero.co/petroleo-y-gas/hidrocarburos/17775-cual-seria-el-futuro-de-la-industria-petrolera-colombiana
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Publicado por OIL CHANNEL

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